miércoles, 12 de mayo de 2010

FIESTAS Y TRADICIONES

SUBIDA AL CERRO DE LAS CRUCES
SEMANA SANTA COLÓN, QRO.


Durante la Semana Santa, el día miercoles, se tiene por tradición, realizar el vía crucis en vivo, en esta ocasión se decoró el atrio de la Parroquía de San Francisco, escenificando el palcio de Herodes, Poncio Pilato y el Sanedrin. Además que los actores daban mayor realze con sus vestimentas: túnicas de colores, los soldados romanos con vestimentas rojas, armaduras plateadas, lanzas.

En punto de las cinco de la tarde, coimienza este representación, previamente se han dado cita los habitantes del pueblo y algunos visitantes, en numero reducido. El primer acto es la presentación de Jesús ante las autoridades religiosas, formadas por el Sanedrín, quienes acusan a Jesús de blasfemo por declararse Hijo de Dios, después es llevado ante Poncio Pilato, para que sea juzgado, pero al no hayar cargo alguno lo remite a Hérodes, quién no haya delito alguno por que condenarlo y ordena que sea llevado, nuevamente ante Pilato, ahí los sacerdotes, escribas y fariseos, gritan con fuerza “Crucificalo, crucificalo”; Jesús recibe los azotes y es presentado ante sus acusadores para que sea liberado, sin embargo; la muchedumbre grita “Crucificalo, crucificalo”. Ante esta situación, Pilato, se lava las manos, ordena el castigo a Jesús y emprende el camino hacia el Golgota, donde será crucificado.

Al frente, los soldados romanos, que abren paso entre la multitud, después los soldados de infantería, quienes apartan a los discipulos y van azotando a Jesús en el largo recorrido, más atrás la madre de Jesús, Juan el apóstol y demás discipulos, seguidos de los fieles, que acompañan esta representación en camino al cerro de las cruces.
En el punto del Palació Municipal, Jesús toma la cruz, al igual que otros dos condenados, dirigiendose por las calles Yucatán, Guanajuato y el Moral hasta tomar el caminoque conduce a la cima del cerro.

Durante el trayecto, se escuchan los rezos, canticos y las exclamaciones de asombro, tristeza, dolor, por ver los azotes y vejaciones de los que va siendo objeto Jesús; en la esquina de la calle Guanajuato y calle Puebla, tiene lugar la primera caída, que propicía el enojo de los soldados, que aún en el piso azotan sus latigos con fiereza en el cuerpo dolido de Jesús; quien sigue el camino por la calle del Moral, donde es encontrado por su Madre, que al verlo grita de dolor, se acerca a pesar de las injurias de los soldados, se arrodilla junto a su hijo y después el discipulo amado, la toma en sus brazos y la conduce a la orilla de la multitud.

Conforme se avanza, se dificulta la respiración, el peso de la cruz hace más dificil el camino, el sol cae a plomo, lo caliente del suelo quema las plantas de los pies y los azotes hieren la piel, Jesús no puede más, es ayudado por un campesino con el peso de la cruz justo a la subida del cerro; la gente iniciaba el ascenso a esta elevación detrás de Jesús. Más adelante, el rostro de Jesús es enjugado, quedandose plasmado en el lienzo.

Más adelante, la Segunda caída, es notable el dolor y cansancio y aún falta para llegar a la cima; el ruido del latigo no se hace esperar, Jésús se levanta y sigue el camino, donde vuelve a caer por tercera vez.

Con el poco aliento que queda, toma el último trayecto, formado por escaleras, finalmente la cima, despojado de sus vestiduras es clavado de manos y pies a la cruz, al igual que los dos condenados, ante la mirada expectante de los asistentes, algunos con lágrimas en los ojos, a la espera de la conclusión de esta representación.

Dirigue la vista al cielo y se oye “Eli, eli, lema sabactani”, dando el último suspiro y recostando su cabeza al lado izquierdo. José de Arimatea, reclama el cuerpo de Jesús y es bajado de la cruz, envuelto en lienzos y colocado en una cripta.

Al finalizar, se invita a los asistentes a acompañar el cuerpo de Jesús, rumbo al templo de San Francisco, con el rezo del rosario, donde concluye esta celebración del vía crucis realizado durante esta Semana Santa.